Poema subversivo. Por Ernesto R. del Valle.

Lo digo, hermano, y lo repito:
el mundo está cojeando y dando grito.
Tiene hambre y le dan balas
y a la paloma de la Paz le amputaron las alas.
El cielo está que arde, Cristo llora,
el hombre sólo lleva la cruz ahora
si es de oro o platino solamente.
La humildad se le ha perdido a la gente
que anda trastornada dando vueltas
como una ruleta loca o como hormigas sueltas,
alrededor de nada y de la nada
con sueños de oropel sobre la almohada.
Mientras el mundo grita y el hambre asoma
su rostro tras la manca paloma;
mientras Dios se atormenta y el cielo arde
porque crucificamos a Cristo cada día, más temprano que tarde.
Mientras, la cruz de madera no es tesoro
para los que muestran en su cuello la riqueza y el oro,
por encima de la pobreza y la humildad;
por encima de la humana solidaridad.
Mientras, hay gente dando vueltas en la noria
olvidando a sus mártires olvidando su historia.
Mientras, en nada piensa esta gente,
hay otros con sus brazos urgentes
alzando sus banderas solidarias
Son voces de la tierra, son voces proletarias;
gente con sus brazos, sin cansancio ni lamentos
elevados a los cuatro vientos.
Y Cuba junto a ellos con su enérgico grito,
lo digo, hermano, y lo repito.

Everglade, Miami. 2004